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Santo Evangelio y Lecturas // NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

27 Marzo 2026 Viernes
Morado

FERIA DE CUARESMA o NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
MR p. 792 [822] / Lecturas propias.

La santísima Virgen María estuvo íntimamente unida a la pasión de su Hijo. Por eso está asociada de un modo particular a la gloria de su resurrección. La compasión de María, que celebramos en esta fiesta, nos recuerda que al pie de la cruz la maternidad de María se extendió a todo el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, es decir, a todos nosotros.

ANTÍFONA DE ENTRADA Lc2, 34-35

El anciano Simeón dijo a María: Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción; y a ti, una espada te atravesará el alma.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que junto a tu Hijo en la cruz estuviera de pie su Madre, compartiendo su dolor, concede a tu Iglesia que, asociada con ella a la pasión de Cristo, merezca participar de su gloriosa resurrección. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Aprendió a obedecer y se ha convertido en autor de salvación eterna]
De la carta a los hebreos 5, 7-9
Hermanos: Durante su vida mortal, Cristo ofreció oraciones y súplicas, con fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la muerte, y fue escuchado por su piedad. A pesar de que era el Hijo, aprendió a obedecer padeciendo, y llegado a su perfección, se convirtió en la causa de la salvación eterna para todos los que lo obedecen. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 30

R. Señor, por tu amor tan grande ponme a salvo. A ti, Señor, me acojo, que no quede yo nunca defraudado; Señor, tú, que eres justo, ponme a salvo. Escucha mi oración. R. Ven a rescatarme sin retardo, sé tú mi fortaleza y mi refugio. Pues eres mi refugio y fortaleza, por tu nombre, Señor, guía mis pasos. R. Sácame de la red que me han tendido, pues eres tú mi amparo. En tus manos encomiendo mi espíritu y tu lealtad me librará, Dios mío. R. Pero yo en ti confío; «tú eres mi Dios», Señor, siempre te digo; mi suerte está en tus manos, líbrame del poder de mi enemigo que viene tras mis pasos. R. Qué grande es la bondad que has reservado, Señor, para tus fieles. Con quien se acoge a ti, Señor, y a la vista de todos, ¡qué bueno eres! R.

SECUENCIA: Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde * ¡Oh dulce fuente de amor!

La Madre piadosa estaba
junto a la cruz, y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuan triste y afligida
estaba la Madre herida,
de tantos tormentos llena,
cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena!

¿Y cuál hombre no llorara
si a la Madre contemplara
de Cristo en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

* ¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarlo me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo;
porque acompañar deseo
en la cruz, donde lo veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!,
llore ya con ansias tantas
que el llanto dulce me sea;
porque su pasión y muerte
tenga en mi alma de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio;
porque me inflame y encienda
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance, vida y alma estén;
porque, cuando quede en calma
el cuerpo, vaya mi alma
a su eterna gloria. Amén.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

EVANGELIO

[Ahí está tu Hijo. – Ahí está tu madre]
Del santo Evangelio según san Juan 19, 25-27
En aquel tiempo, estaban junto a la cruz de Jesús, su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás y María Magdalena. Al ver a la madre y junto a ella al discípulo a quien tanto quería, Jesús dijo a su madre: «Mujer, ahí está tu hijo.» Luego dijo al discípulo: «Ahí está tu madre.» Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él. Palabra del Señor. O bien:

EVANGELIO

[Y a ti, una espada te atravesará el alma.]
Del santo Evangelio según san Lucas 2, 33-35
En aquel tiempo, el padre y la madre del niño estaban admirados de las palabras que les decía Simeón. El los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • La devoción a Nuestra Señora de los Dolores cobró auge especial a partir del siglo XI y fue precursora de la celebración litúrgica instaurada posteriormente. Prueba de esto es el muy popular himno latino «Stabat Mater». De esta devoción se originó la fiesta de los “Siete Dolores de María Santísima”. En el siglo XIII surge en Florencia la Orden de los frailes “Siervos de María”, Orden que ya en su nombre lleva implícita tal devoción… • En 1668 la Sagrada Congregación de Ritos permitió la celebración de esta Misa Votiva y posteriormente el Papa Inocencio XII, en 1692, le asignó el tercer domingo de septiembre. Pero no todo terminó ahí. Posteriormente, en 1714, esta festividad se ubicó el viernes anterior al Domingo de Ramos y luego el Papa Pío VII, en 1814, la extendió a toda la Iglesia, al incluirla en el calendario romano universal… El Papa san Pío X le fijó como fecha definitiva el 15 de septiembre, un día después de la celebración de “La exaltación de la Santa Cruz”, como Memoria no ya de “Los Siete Dolores”, sino como “Nuestra Señora de los Dolores”, y otras advocaciones similares, tales como “Nuestra Señora de la Soledad”… • La tradición popular ha identificado la meditación de los “Siete Dolores” con la práctica piadosa del «Via Matris», que –al igual que el «Vía Crucis»– recorre las etapas más significativas de los sufrimientos de Cristo y de María. Entre nosotros, hay muchas manifestaciones de religiosidad popular en torno al “Viernes de Dolores”, que espontáneamente es asociado al inicio de nuestra Independencia, comenzado precisamente en Dolores Hidalgo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Dios misericordioso, las súplicas y ofrendas que te presentamos para alabanza de tu nombre, al venerar a la santísima Virgen María, a quien, bondadoso, nos entregaste como piadosísima Madre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Pe 4, 13

Alégrense de compartir ahora los padecimientos de Cristo, para que cuando se manifieste su gloria, el júbilo de ustedes sea desbordante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sacramento de la redención eterna, te pedimos, Señor, que, al conmemorar el dolor de la santísima Virgen María, completemos, a favor de la Iglesia, lo que falta en nosotros a los padecimientos de Cristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
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